Política

Qué declaró el hombre que violó la cuarentena y golpeó al guardia  

Rocio Higuera, Periodista Rocio Higuera
Bellas Artes cierra sus salas y docencia para evitar propagación del COVID-19

En realidad, los dichos de Paz contradicen lo que se ve en el video . Es él quien invade la guardia, agrede de forma violentísima, es quien insulta al trabajador de seguridad y le pega una paliza aprovechando su evidente superioridad física.

El fiscal le pidió al juez de garantías que oficialice la detención de Paz, teniendo en cuenta además que una persona que está en cuarentena se metió en un habitáculo de dos metros por dos metros, no sólo agrediendo, sino también poniendo en riesgo su salud. Es más, la empresa de seguridad razonablemente resolvió ahora que el agredido, Granucci, debe entrar en cuarentena por el contacto con el agresor.

El fiscal Gómez le manifestó al juez que está claro que el delito es excarcelable, pero que Paz eludió la cuarentena abiertamente, se manejó con prepotencia y quiso acallar a quien le marcaba su incumplimiento. Por lo tanto –señaló el fiscal– nada garantiza que cumpla con la norma de presentarse al juicio cuando corresponda. Finalmente, Gómez insiste en que los magistrados deben tener una mirada social, es decir dictar una medida ejemplificadora de cara al conjunto de la sociedad en la que el caso provocó una conmoción y no puede quedar la sensación de impunidad

El fiscal de Vicente López, Martín Gómez, le tomó declaración este lunes, via Skype, al agresor Miguel Angel Paz quien golpeó ferozmente al empleado de seguridad Gustavo Granucci. El personal trainer, preparador de rugbiers, osciló entre pedir disculpas porque se excedió y de inmediato contradecirse sosteniendo que se defendió frente a una agresión, algo que no se verifica para nada en las imágenes. Todo el proceso fue complejo. Gómez ordenó la aprehensión de Paz, pero dándole órdenes precisas al personal policial de que no podía tomar contacto con el sujeto dado que debe estar en cuarentena. Es más, el fiscal envió una ambulancia del SAME para constatar el estado de salud y verificar si Paz tiene contraído el virus para, en ese caso, ordenar su internación. Como se sabe, el entrenador estuvo en Estados Unidos, regresó al país la semana pasada y el empleado de seguridad trato de que cumpla con el aislamiento obligatorio. El fiscal Gómez le pidió al juez de garantías que convierta la aprehensión en detención.

“Estoy arrepentido, le pido disculpas a Gustavo . Fue una reacción desmedida. Cuando volví de viaje, percibí una paranoia general en el edificio y me enteré que Gustavo había hecho saber que yo no estaba cumpliendo con la cuarentena. Varios vecinos me dijeron que él me iba a denunciar y entonces lo llamé por teléfono. No lo amenacé, pero no me quiso escuchar. Entonces bajé para aclararle los puntos. En ningún momento lo amenacé tampoco ahí. Cuando me empujó, me sentí agredido y reaccioné como reaccioné. Me defendí”.

Como la declaración pintaba opuesta a las imágenes donde se percibe una diferencia física notoria y una agresividad inconmensurable, su abogado le hizo una pregunta para que rectificara la postura. En ese momento, Paz dijo que nuevamente que la reacción fue desmedida y que quería pedir disculpas. No obstante después insistió con las excusas: que no sabía el alcance de la medida, que salió dos veces porque su padre tiene un problema de salud, aunque consideró que tal vez malinterpretó la resolución oficial.

En realidad, los dichos de Paz contradicen lo que se ve en el video . Es él quien invade la guardia, agrede de forma violentísima, es quien insulta al trabajador de seguridad y le pega una paliza aprovechando su evidente superioridad física.

El fiscal le pidió al juez de garantías que oficialice la detención de Paz, teniendo en cuenta además que una persona que está en cuarentena se metió en un habitáculo de dos metros por dos metros, no sólo agrediendo, sino también poniendo en riesgo su salud. Es más, la empresa de seguridad razonablemente resolvió ahora que el agredido, Granucci, debe entrar en cuarentena por el contacto con el agresor.

El fiscal Gómez le manifestó al juez que está claro que el delito es excarcelable, pero que Paz eludió la cuarentena abiertamente, se manejó con prepotencia y quiso acallar a quien le marcaba su incumplimiento. Por lo tanto –señaló el fiscal– nada garantiza que cumpla con la norma de presentarse al juicio cuando corresponda. Finalmente, Gómez insiste en que los magistrados deben tener una mirada social, es decir dictar una medida ejemplificadora de cara al conjunto de la sociedad en la que el caso provocó una conmoción y no puede quedar la sensación de impunidad.

La indagatoria de este lunes se realizó con el fiscal en la fiscalía, acompañado por el abogado defensor de Paz. Del otro lado de la línea del contacto digital estuvo el imputado. En la previa, el letrado y su cliente estuvieron habilitados a dialogar en privado por teléfono y el acuerdo fue simplemente pedir disculpas, pero luego Paz terminó justificándose.

El agresor está imputado por lesiones leves y amenazas, pero además en el juzgado federal número 2 de San Isidro tendrá que afrontar otra causa por violación de la cuarentena. Allí se lo acusa de infringir el artículo 205 del Código Penal que dice textualmente “será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia”. Este artículo del Código Penal está específicamente mencionado en el Decreto de Necesidad y Urgencia que impuso el aislamiento obligatorio la semana pasa.

El juez de Garantías evaluaba en la tarde de este lunes los pedidos del fiscal y la postura de la defensa. En cualquier caso, Paz seguirá en su domicilio por cuanto debe cumplir con la cuarentena.