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El poder de la libertad

Hoy, cuando se siente la presión de un mundo que atraviesa momentos de transformación y de ajuste, las palabras de Victor Frankl nos invitan a cuestionarnos: podemos quedarnos suspendidos en el tiempo, llenos de miedo y temor, podemos vernos presos de la vulnerabilidad, pelear con la misma, cuestionarnos una y mil veces el porqué de las situaciones, o podemos entender esa libertad suprema que tenemos y ver más allá, decidir resignificar este momento y encontrar caminos en donde seguramente vamos a poder construir desde la colectividad y desarrollar acciones que fortalezcan nuestra sociedad 

Me miró a los ojos y con sus pupilas clavada en las mías me dijo: “No tiene sentido que le busques una explicación. Buscar el porqué de está situación no cambia lo que está sucediendo, las cosas son así y tú no puedes cambiarlas, la situación no depende de ti. Ahora bien, lo que sí depende de ti es la interpretación que le das a la situación, lo que sí puedes hacer es resignificar este momento, tú eres libre de reinterpretar lo que sucede a tu alrededor y al hacerlo la connotación negativa que le estas dando seguro desaparecerá”.

Siento esta conversación como si la misma se hubiera dado hace tan solo un par de horas, lo veo sentado en su silla reclinable mirándome. Recuerdo cómo, sin quitarme la mirada, abrió su maleta y, como ya era costumbre, sacó un libro, un libro delgado y pálido, un libro que vendría a cambiarme la vida. Mi abuelo, en esa tarde de mayo, me entregó la promesa de una vida mejor, ese día me regaló El hombre en busca de sentido.

Un pequeño gran libro escrito por Victor Frankl y publicado en 1946, cuyo contenido nos invita a explorar la vida desde la capacidad que tenemos de darle un sentido a la misma. Para el autor, existe un momento en donde el ser humano es completamente libre, un instante que cambia nuestra realidad y ese momento de plena libertad se materializa cuando decidimos escoger nuestros pensamientos. Según Frankl: “Nuestra mayor libertad es la libertad de elegir nuestra actitud”. No siempre podemos cambiar lo que nos rodea, pero siempre podemos cambiar cómo observamos lo que nos rodea.

Hoy, cuando se siente la presión de un mundo que atraviesa momentos de transformación y de ajuste, las palabras de Victor Frankl nos invitan a cuestionarnos: podemos quedarnos suspendidos en el tiempo, llenos de miedo y temor, podemos vernos presos de la vulnerabilidad, pelear con la misma, cuestionarnos una y mil veces el porqué de las situaciones, o podemos entender esa libertad suprema que tenemos y ver más allá, decidir resignificar este momento y encontrar caminos en donde seguramente vamos a poder construir desde la colectividad y desarrollar acciones que fortalezcan nuestra sociedad