Lapatilla agosto 25 2026, 8:22 amPosteado en: Actualidad, InternacionalesCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Para un niño en una zona rural de Colombia, el primer contacto con un grupo armado puede llegar a través de un teléfono. Puede ser un video en TikTok, un mensaje privado o una supuesta oferta de trabajo. También puede ocurrir en la escuela, durante un torneo deportivo o a través de otro compañero. Por CNN Así lo documenta un nuevo informe de Human Rights Watch publicado este lunes que expone cómo los grupos armados están recurriendo a esas estrategias para reclutar cada vez más niños, niñas y adolescentes en Colombia. Según el reporte, llamado “Pensé que nunca volvería a ver a mi mamá”, después del acuerdo de paz de 2016 que condujo a la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), otros grupos armados y organizaciones criminales comenzaron a disputar esos territorios, especialmente en zonas rurales. Un análisis de datos de la Defensoría del Pueblo realizado por HRW encontró que al menos 1.500 niños, niñas y adolescentes han sido reclutados desde 2021. Más de la mitad de los casos documentados se concentran en el Cauca y casi la mitad corresponde a menores indígenas, aunque los pueblos indígenas representan cerca del 4 % de la población del país, señala HRW. Más del 30 % tenían entre 10 y 14 años. El informe se basa en 184 entrevistas con funcionarios, trabajadores humanitarios, líderes indígenas y comunitarios y organizaciones de derechos humanos, además de conversacione
Fuente: La Patilla — Ver nota original